¿TE QUIERES JALAR LOS CABELLOS DE
TANTO ESTRÉS?
¿Te has sentido con ganas de patear a tu jefe y salir corriendo?
Seguramente te has sentido estresado, al punto de
querer salir corriendo y renunciar a todo. Recuerda que el estrés acaba contigo
y afecta tu sistema digestivo, el corazón, la presión arterial y hasta tu
cerebro.
La ansiedad y el estrés se han convertido en graves
los problemas psicológicos más, no
sólo dentro del ámbito clínico sino también dentro del mundo empresarial, en
especial, en el área de la consultoría dada la relación tan directa que guarda
el rendimiento laboral y la productividad con los procesos de estrés.
La excesiva
competitividad en todas las esferas de nuestras vidas, el enorme desarrollo
demográfico en las ciudades y su consiguiente sobrepoblación y repercusión
sobre la infraestructura de estas (como es el caso de la Ciudad de México, la
más poblada del mundo) son algunas características de la sociedad en la que
vivimos y que dan lugar a severos trastornos como la depresión, el estrés y los
trastornos de ansiedad.
"Cualquiera
puede ponerse furioso... eso es fácil. Pero estar furioso con la persona
correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo
correcto, y de la forma correcta... eso no es fácil." Aristóteles,
"Ética a Nicómaco".
La tensión muscular, la fatiga crónica y el síntoma de estar quemado son algunas de las consecuencias del estrés en el trabajo y todas ellas constituyen una "pandemia organizacional" que no respeta ni fronteras ni marcas y cada vez se extiende más, potenciado por nuevas tecnologías y la incapacidad real y no virtual, de desengancharnos del trabajo.
Libérate del estrés
1. ¡Estírate! Los ejercicios de estiramiento como yoga
o Pilates, ayudan a estirar los músculos para liberar la tensión del
cuerpo. Estiramientos como el perro boca abajo o la flor de loto ayudan a tener
un día libre de estrés y mucho más relajado.
2. Piensa positivo con respecto a lo que puede pasar. Este
es más un ejercicio mental que ayuda a la gente que tiende a preocuparse sobre
el futuro y los posibles eventos. Empezar a pensar en la probabilidad de que
pase algo inoportuno es algo que puede ayudar a aliviar la ansiedad, si piensas
que todo va a salir bien. La escatología nos dice que la mente es muy poderosa
y que los buenos pensamientos nos causan buenos sucesos.
3. Duerme más horas. Esta probado que cuando la
gente no duerme lo suficiente es más propensa a sufrir estrés y hasta acelera
el proceso de envejecimiento. Lo mejor es dormir 7 horas diarias. Para
asegurarte de hacerlo, debes prepararte siempre a la misma hora, dormir en un
cuarto bien ventilado y con poca luz. Si te cuesta conciliar el sueño.
4. Medita. Las personas ansiosas, por lo general, padecen
de angustia porque su mente está todo el tiempo pensando en cosas que en
realidad son irrelevantes o negativas. La relajación es clave para ayudar a
moderar la inquietud. Meditar en un lugar aislado y silencioso ayuda a despejar
la mente y absolverse de todo tipo de pensamientos dañinos. Meditar por lo
menos una vez al día puede asegurarte un día tranquilo y sin nerviosismo.
5. Respira. Muchos nos hemos encontrado en un momento en el
que no podemos controlar la respiración. Cuando estamos a punto de dar una
presentación o algo que de suma importancia que nos haga sentirnos alterados,
es importante mantener la calma y concentrarse en la respiración. Inhalar y
exhalar de forma tranquila y regular ayuda a estar apacible y concentrado.
Practica a diario una efectiva y serena respiración y te aseguramos que le
dirás adiós a posibles ataques de pánico y ansiedad.




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